viernes, 30 de junio de 2017

En la tierra de los JU. Cap2

De esta forma, los 17M salieron de la tierra de los JU, en dirección norte. Debían transitar por las rutas confeccionadas para que sus vehículos se desplazaran y atravesar el territorio de exclusión, total, que contenía la nación de los 17 millones. Este enclave había sido erigido y puesto a disposición de los originarios, para que se mantuvieran en él y administraran ciertas condiciones de los Estados de avanzada (naciones, gobiernos y/o países con regiones totalmente libres de los paquetes de bits)
Los 17M mostraron sus credenciales y la encomienda de la tierra de los JU; además, presentaron la situación a los personeros del territorio de total exclusión, para darle peso total a su desplazamiento hasta el comando central del dominio primario. Si llegase a caer el dominio de “Judiosna”, el dominio primario se vería muy comprometido y, a su vez, la zona de exclusión vería deteriorarse su autonomía de los paquetes de bits.
Así los 17M avanzaron, en convoy, hasta el centro del dominio primario. Debían entrevistarse con el ministro del ministerio sin in. A él debían darle las primeras informaciones del ingreso furtivo del AAD al dominio primario y verificar, con los demás ministerios y unidades castrenses y policiales, el levantamiento de barricadas y cercos para darle caza al dispositivo que traía consigo el algoritmo agresivo destructor.
Al frente de la caravana venían Critor, Cador y Keting dentro de un 4 círculos. El vehículo podía desplazarse a 333 kilómetros por hora, sin mayores inconvenientes. Aquella era la velocidad límite para acceder a los datos de las redes y estar al tanto de los entornos biteados que se habían configurado para los vehículos de desplazamientos gubernamentales.
Todo el vehículo en sí transmitía, ya que sus aplicativos estaban adecuados para la versión 4.0 de las redes digitales. Sin embargo, en el dominio primario estaba limitado, aún, el acceso total a la web de las cosas. El orbe electrónico que se debía contener estaba atestado de furtividad, malicia y codicia; elementos que debían estar negados en el dominio de los JU, ya que la búsqueda de la perfección no estaba en duda y la fija-sion por medio de un RNDD, inexpugnable, se los daría.
El 4 círculos podía recibir información desde cualquier rincón del dominio primario y podía discernir si estas eran nobles o maliciosas. La capacidad para evitar que sus circuitos fueran intervenidos estaba a toda prueba. Además, estos vehículos transmitían una señal inequívoca para el ministerio sin in y a los guardianes de los servidores en el extremo norte de la nación de los 17 millones.
“Estamos ingresando a la zona de la RM (Red Mayor) del dominio primario”, señalaba el vehículo. Critor toma el volante y disminuye la velocidad para acoplase al desplazamiento dentro de la RM. Acá sí que las cosas estaban complejas para cualquier dispositivo de seguridad, comunicaciones y/o de conexiones. La Red Mayor estaba contemplada para mayores de edad y todas las versiones y dispositivos podían emitir su señal. De esta forma fue posible que los dispositivos de localización detectaran la presencia de un AAD, ingresando desde el 4°aeropuerto de la zona.
Llegaron al ministerio sin in y fueron recibidos por el ministro de la cartera. Hacía mucho tiempo que, tal puesto lo ocupaba un férreo profesional de las comunicaciones; sin tendencias partidarias, propenso a lo público y objetivo con lo privado. Además, debía tener pleno conocimiento y aceptación de la conexión de la co-razon del RNDD del dominio primario, con el RNDD de los JU.